Publicidad:
Terra
La Coctelera

Modificación Genética

 

A pesar de que en México existe mucha oposición sobre la biotecnología , habría que tener en claro los beneficios que representa a nivel mundial. y creanme que son muchos, se los digo con conocimiento de causa.

El tema me sirvió para desarrollar un cuento breve, que espero les guste. Por supuesto, tratándose de un cuento aproveché la historia para dramatizar sobre la modificación genética, pero si este tema les interesa, les sugiero consultar fuentes científicas. 

 

YO UNIVERSO



Un cantar entre grillos me duerme

entre las malezas de esta tierra;

Todo se vuelve ser, pierdo mi

existir hasta el infinito.

Mis ojos, sin cerrarse, velan un

suspiro de anhelos con luz de noche,

y así, arraigado al sueño, me

vuelvo universo...

Mis ideas se transforman en estrellas

fugaces; Mi materia es inmateria,

mi mirar es un vacío; En mi hablar

escupo nuevos soles y en mi respirar

nuevas constelaciones. Mi cabello

se estremece con el vagar de los

planetas, todo se domina en mi ser,

me extacío.

Y así, con la sombra de los dioses

que me crearon me vuelvo omnipotente.

Nada existe sin mi pensar, todo calla;

El tiempo corre con mi sangre entre

las venas. Me alimento del hombre y

su soñar; Y así, cuando el alma llora

crece la marea, cuando el campo aflora

me brota una sonrisa, y cuando la

nostalgia me invade de frío el atardecer

es mi cobija...

Así, soñando despierto me vuelvo universo.

Mi imaginación crea a los dioses

y los dioses roban mi esperanza. Mi sueño

se lleva mi alma a otro infierno,

y al volver a mi, la luz de mi fogata

es la esperanza entre mi anhelo y la verdad.

II






Tu universo es mi universo, Dios mío,
me has creado para hacer presencia
de tu inmateria, y yo te forme
para explicar lo que no supe explicar ayer;
Tu no has venido a decirme tu historia,
yo, en mi soñar, he subido a tus cielos.

Tu eres igual a mi y yo me parezco a ti.
Yo no existo sin tu presencia, y tu
no vives sin mi existir.
Tu dominas mis sentidos y yo domino tu pensar.
Necesitamos el uno del otro, tu para pensar
y yo para soñar.

Tu y yo lo dominamos todo, el universo
es nuestro, en nuestra alma el tiempo no existe,
es por eso que somos inmortales; No hay
vida ni hay muerte, somos todo: Somos
uno mismo, tu en mi cuerpo y yo en tu ser.

Somos universo y dominamos el espacio,
pero nuestro universo, Dios mío,
solo esta en nuestro interior...

LA MISMA PERSONA



Mis lentes no me engañan, estoy consciente de ello,

de que en este mundo existe el dolor y la ironía,

la tristeza, el llanto, el sufrimiento y la agonía;

mis lentes no me engañan, quisiera equivocarme en lo que veo...

Mis lentes son los confidentes de la cruda realidad,
descubren el pie descalzo de la miseria, la tragedia
que día a día vivimos en esta ciudad como una comedia,
mis lentes lo observan todo buscando enseñarme un poco de bondad.

Y en mi cobardía, me quito los lentes cual verdugo
arrebata al niño la pieza de pan. No soporto la tempestad.
Me escondo en esta ceguera a la que me ha condenado la eternidad.

Y al refugiarme en tus brazos de mis temores tan temidos,
al despojarme de mis lentes para ignorar lo ya sabido,
un segundo estas de gala; al siguiente sin vestido.

Al perder mis gafas toda ropa pierde su presencia
para mostrarme tu pie descalzo... extraña incoherencia,
que al cabo de breves silencios me explica tu real existencia.

Me quito mis anteojos para esconderme de esta vida tan cruda,
y resulta que te encuentro desnuda...
ligeramente vestida con la seda ingenuidad,
con el absurdo juego de mis pasiones y tu verdad.

En el piso encuentro tu ropa interior de niña, en el baño
la toalla con la que has limpiado tu pureza, en tus sandalias
la experiencia, en el armario los vestidos de la madurez.

Extraña sensación de ponerme los lentes otra vez,
quizá para dejar en claro la ironía de este doble ver,
que al quitármelos eres lo que es, y con ellos Janette.

¿Será que con mis lentes me he acostumbrado a mirar con aspereza?
Pero de este engaño, sólo una cosa me emociona...
que con lentes o sin lentes, eres la misma persona.

EL CICLO




--Yo he creado el universo,-- Decía en los sueños del viejo Benjamín.-- confuso y difuso, inexplicable para la vida humana.

Don Benjamín se sentía atemorizado; estaba consiente de que dormía, pero no quería despertar. La voz de su sueño le llamaba la atención; no había imagen, sólo una ligera luz similar ala ceguera de sus 86 años. Don Benjamín sabía que posiblemente le había llegado su hora. Por eso, pensaba, que soñaba con la verdadera vida en el más allá.

--La vida es un cíclo y ha llegado el tiempo de regresar. Don Benja callaba, sólo escuchaba aquella voz extraña: --Es momento de conocer nuevamente el universo, que desprendas tu alma al nuevo ser...

Don Benja sentía más tensión, el miedo a la muerte lo obligaba a seguir pulsando sangre oxidada por sus venas. En un intento del abrir de los ojos pensó en todo lo que había vivido, pero el alma le rogaba seguir dormido.

Aquella voz declamó:

--Déjate guiar por tus sentimientos. No te pido que cierres los ojos, sino que los abras a un nuevo nacer.

Benjamín se quedó dormido. Para la mañana del 7 de noviembre de 1928 su cuerpo estaría frío, pero dormiría cálidamente en los brazos de la madre que la vio nacer.